Video montaje de una bellísima canción del grupo malagueño IXCIS - Gentes con derecho - www.padrenuestro.net
martes 31 de julio de 2007
IXCIS - Gentes con derecho - www.padrenuestro.net
EL BUEN PASTOR
SALMO 23 (Liturgia 22)
He aquí un bello poema, en el cual el poeta ensalza la imagen de Dios como `pastor'; para pintar el cuidado solícito que Yahvé tiene de sus fieles.
Las experiencias que narra el salmo las gozó el pueblo de Israel y las vivimos también nosotros.
Esta es una lección de tranquila confianza en Dios, que protege a quien confía en El y le provee de lo necesario.
Dios como un pastor solícito y amoroso busca para sus fieles los mejores alimentos espirituales, los lleva por caminos seguros, da descanso a sus almas como a un rebaño fatigado de un largo caminar.
Aunque a veces el espíritu tiene que pasar por "valles oscuros", no teme porque sabe que Dios le acompaña. Dios le presenta la doble mesa, la de la Palabra Divina y la Eucaristía y el "cáliz" de su amistad divina.
Aunque rujan los enemigos en frente, el alma creyente tiene la seguridad de que la bondad y la misericordia del Altísimo le acompañarán sin cesar y le alegra la esperanza de que habitará en la Casa de Yahvé para siempre en el cielo.
El llamar a Dios "pastor" es sumamente frecuente en la S. Biblia.
Es símbolo del interés sin límites que Nuestro Señor demuestra por cada uno de nosotros y de la confianza total que debemos depositar en El.
Aquí en este salmo aparece el Señor verdaderamente como "Emmanuel", o sea "Dios con nosotros".
Es un Dios que camina a nuestro lado momento por momento y se canta la felicidad de estar junto a un pastor tan solícito y poderoso.
Y mucho más ahora que el Hijo de Dios se ha hecho personalmente pastor de las ovejas y las va llevando al oasis definitivo del Paraíso Eterno acompañándoles paso a paso en las dificultades de la vida.
Este salmo es como un preludio a los consejos maravillosos que Cristo dio a sus amigos:
"No os afanéis. Mi Padre sabe todo lo que necesi¬táis. El que cuida de las aves y de las flores, ¡cuán¬to más cuidará de vosotros! (Mt. 6 Lc. 12).
SALMO 23 (Lit. 22)
TU SEÑOR ESTAS CONMIGO
El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar;me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzasMe guía por el sendero justo por el honor de su nombre.
Aunque camino por valles oscuros nada temoporque Tú vas conmigo y tu vara y tu cayado me sostienen.Preparas una mesa ante mí frente a mis adversarios.Me unges la cabeza con perfume y mi copa rebosa.
Tu bondad y misericordia me acompañan todos los días de mi vidaY habitaré en la Casa del Señor por días sin término.
He aquí un bello poema, en el cual el poeta ensalza la imagen de Dios como `pastor'; para pintar el cuidado solícito que Yahvé tiene de sus fieles.
Las experiencias que narra el salmo las gozó el pueblo de Israel y las vivimos también nosotros.
Esta es una lección de tranquila confianza en Dios, que protege a quien confía en El y le provee de lo necesario.
Dios como un pastor solícito y amoroso busca para sus fieles los mejores alimentos espirituales, los lleva por caminos seguros, da descanso a sus almas como a un rebaño fatigado de un largo caminar.
Aunque a veces el espíritu tiene que pasar por "valles oscuros", no teme porque sabe que Dios le acompaña. Dios le presenta la doble mesa, la de la Palabra Divina y la Eucaristía y el "cáliz" de su amistad divina.
Aunque rujan los enemigos en frente, el alma creyente tiene la seguridad de que la bondad y la misericordia del Altísimo le acompañarán sin cesar y le alegra la esperanza de que habitará en la Casa de Yahvé para siempre en el cielo.
El llamar a Dios "pastor" es sumamente frecuente en la S. Biblia.
Es símbolo del interés sin límites que Nuestro Señor demuestra por cada uno de nosotros y de la confianza total que debemos depositar en El.
Aquí en este salmo aparece el Señor verdaderamente como "Emmanuel", o sea "Dios con nosotros".
Es un Dios que camina a nuestro lado momento por momento y se canta la felicidad de estar junto a un pastor tan solícito y poderoso.
Y mucho más ahora que el Hijo de Dios se ha hecho personalmente pastor de las ovejas y las va llevando al oasis definitivo del Paraíso Eterno acompañándoles paso a paso en las dificultades de la vida.
Este salmo es como un preludio a los consejos maravillosos que Cristo dio a sus amigos:
"No os afanéis. Mi Padre sabe todo lo que necesi¬táis. El que cuida de las aves y de las flores, ¡cuán¬to más cuidará de vosotros! (Mt. 6 Lc. 12).
SALMO 23 (Lit. 22)
TU SEÑOR ESTAS CONMIGO
El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar;me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzasMe guía por el sendero justo por el honor de su nombre.
Aunque camino por valles oscuros nada temoporque Tú vas conmigo y tu vara y tu cayado me sostienen.Preparas una mesa ante mí frente a mis adversarios.Me unges la cabeza con perfume y mi copa rebosa.
Tu bondad y misericordia me acompañan todos los días de mi vidaY habitaré en la Casa del Señor por días sin término.
Eclesiastés
El "Eclesiastés" es el libro de la "vanidad de vanidades"... fuera del "sol", ¡del Señor!, todo es vanidad, apacentarse de viento... pero en el sol, ¡en Dios!, todo es gozo y paz... y está en el Sol, quien cumple los Mandamientos de Dios, quien tiene temor a Dios (12:13)... esta expresión "debajo del sol" la repite 29 veces, y la palabra "vanidad" 19 veces.
En los 6 primeros capítulos presenta la vanidad de todo en la vida... vanidad de la ciencia, placeres, riquezas, honores, obras, poder... ¡nada sacia los deseos del hombre!, nada lo hace feliz, ¡la tierra es poca cosa para el hombre!, porque Dios puso la eternidad en su corazón (3:11)...
En los 6 últimos capítulos trata de enseñarnos cómo vivir esta vida para ser feliz, y concluye que sólo Dios la puede llenar, el vivir sosegado y con gozo aceptando lo que el Señor nos regala, viviendo en el temor de Dios, ¡cumpliendo sus mandamientos!... porque el corazón del hombre es un pozo infinito que sólo puede llenarse con el infinito... venimos de Dios, vamos a Dios y solo estaremos satisfechos cuando descansemos enteramente en Dios... ¡todo es vanidad de vanidades, fuera de amar a Dios y servirle de corazón!.
Se llama "Eclesiastés" porque éso significa la palabra griega "Kohelét", que es el protagonista del libro, a quien se menciona 7 veces... y "Eclesiastés", de "ekklesia" significa "predicador en la congregación". Presenta a Jesucristo como el fin, la única razón de ser, de vivir, de existir.
Jesús es el comienzo de todo en Proverbios, y es el fin de todo en Eclesiastés... la "sabiduría", en Salmos es la piedad; en Proverbios la prudencia; en Eclesiastés la sagacidad.
Autor: Es la autobiografía de Salomón, ¡el Kohelét!, de 1:1,12, "el Rey de Israel, hijo de David", que perdió gran parte de su vida entre inmensos honores, riquezas, poderes, placeres, construyendo palacios y huertos y el Templo...y se arrepiente y confiesa, ¡sólo Dios puede llenar el corazón!... lo demás es vanidad de vanidades... es el libro de la ancianidad de Salomón, en el que concluye que esta vida merece la pena vivirse, ¡pero sólo en el Sol, ¡en el Señor!... y aparte de Dios, todo es desengaño y fastidio.
La tradición judía afirma que Salomón escribió el Cantar de los Cantares en su juventud; Proverbios en su madurez; Eclesiastés en su ancianidad; y Sabiduría antes de morir, ¡el más excelso!.
En vez de "Salomón", pone el "Kohelét", ¡el predicador!, indicando su humildad de la ancianidad... y el hecho de que lo repita 7 veces, indica la "unidad" de todo el Libro.
Por supuesto, como todo la Biblia, los pergaminos o papiros escritos, fueron recopilados y editados más tarde varias veces, una de las primeras, posiblemente, por los escribas de Ezequías (Prov.25:1), o por Esdras.
"Sumario" de Eclesiastés: 12 capítulos, en dos partes: 1- Prueba de que todo es "vanidad", caps. 1-6. 2- Consejos para vivir esta vida de vanidad, caps.7-12.
1- Todo es "vanidad", caps.1-6: El Kohelét, Rey de Israel, hijo de David, ¡Salomón!, ve que todo es "vanidad de vanidades"... se hace la pregunta, ¿merece la pena vivir esta vida?... y empieza a probar lo mejor que ofrece la vida, con la concusión en cada experimento de que todo es vanidad y apacentarse del viento (1:15).
1- Trata todo lo que puede: 1- Trata la ciencia: y es ¡vanidad!, apacentarse de viento (1:1-18). 2- Trata la alegría y los placeres, ¡vanidad!, no satisfacen, ¡hasta la risa es locura! (2:1). 3- El vino y filosofía, ¡vanidad! (2:2-3). 4- Trata hacer grandes obras: palacios, grandes viñas, jardines, ¡vanidad! (2:4-7). 5- Trata las riquezas, tener muchos siervos y ganados, ¡y nada satisface! (2:7-8). 6- Trata el poder, ¡ser grande!, y lo fue, un gran Rey, gozándose en grandes obras... pero quedaba también vacío, "todo era vanidad y apacentarse de viento, y no hay provecho alguno debajo del sol" (2:9-11). 7- Trata el saber, y vio que tenían la misma suerte el sabio y el ignorante, ¡también es vanidad!... y aborrece la vida y los afanes, porque todo es dolor, y en la noche no descansa el corazón (2:12-23).
2- Conclusión: Gozar con lo que Dios da: Es la primera y gran conclusión para vivir la vida con sentido: Gozar lo que Dios regala: la comida, la bebida, el trabajo... ¡como el niño goza los juguetes que el papá le da!... "No hay para el hombre cosa mejor que comer y beber y gozar de su trabajo, y vi que esto es don de Dios" (2:24), y lo repite en 3:12-13,22, 5:17-19, 8:15 y 9:7.
En Cap.3 añade:... Y gozar, ¡todo a su tiempo!... "Hay tiempo de nacer y tiempo de morir", y los dos los da Dios cuando quiere... "tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado", hay que plantar en el tiempo que Dios designa; si se planta en invierno, no crece... y lo mismo, hay que recoger en el tiempo que Dios designa, ¡y si no se recoge a su tiempo, la cosecha se pudre!... "tiempo de enfermar y tiempo de curar", lo mismo, cuando Dios lo quiere... "tiempo de destruir y tiempo de edificar", también cuando Dios designa, El es quien da la hora de destruir lo malo y la hora de construir lo bueno... así sigue enumerando distintos "tiempos" que prepara Dios, con la conclusión preciosa de que "ha puesto además en su corazón la idea de eternidad" (3:11)... así es que no hay otro bien que alegrarse y gozarse con lo que regala Dios, y en el tiempo que lo regala... y con ello hace Dios "que se le tema"; ¡la primera vez que menciona el temor de Dios! (3:12-15).
3- Sigue viendo incongruencias en la vida: 1- En vcez de justicia hay injusticia, Dios juzgará al justo y al injusto, ¡Dios está en medio de todo en el Kohelét! (3:16-17). 2- El hombre, de sí, es como las bestias... así es que a gozar del trabajo, venga después lo que venga (3:18-22). 3- Ve las "opresiones" debajo del sol, y las lágrimas oprimidas... y considera, naturalmente, debajo del sol, más dichoso al muerto, ¡y aun al no-nacido! (4:1-3). 4- Ve que toda buena obra mueve la envidia del vecino, y que el necio come su carne, ¡vanidad! (4:4-6).
4- Más soluciones: 1- La compañía es buena,"hay del sólo, que si cae no tiene quien lo levante" (4:10). 2- "Más vale mozo pobre y sabio que rey viejo y necio"... y todos los que andan debajo del sol, ¡sin el Señor!, se van con el que le quita el puesto al otro (4:13-16). 3- Ir dócilmente a la Casa de Dios, con pocas palabras... y concluye "teme a Dios", por segunda vez (4:17 a 5:6).
5- Más problemas en la vida: 1- Ve la opresión y violación de la justicia (5:7). 2- El que ama el dinero, no se ve harto de él... la mucha hacienda, da muchos problemas... y las riquezas guardadas son para mal del dueño (5:10-16). De nuevo, la solución ampliada del vivir alegre con lo que Dios manda (5:17-19)... 3- Los deseos insatisfechos... las muchas palabras, ¡también vanidad!... ¡este vano vivir "pasa como una sombra"! (6:1-12). 4- Y, debajo del sol, lo peor, ¿qué pasará después de la muerte? (6:12). 2- Soluciones... (Caps.7-12):
1- Lo mejor: 1- "Mejor es el buen nombre que el oloroso ungüento; y mejor el día de la muerte que el del nacimiento"... esto es verdad ¡hasta para los santos!, celebramos su fiesta, no el día que nacieron, sino el día que murieron (7:1). 2- "Mejor ir a funeral que a banquete, porque se reflexiona en la muerte" (7:2-4). 3- "Mejor es oír el reproche de un sabio, que escuchar las cantinelas de los necios"... ¡y algo malo!: "la opresión puede hacer enloquecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón (7:5-7). 4- "Mejor es el paciente que el orgulloso... la ira es de necios" (7:8-9). 5- Nunca digas que los tiempos pasados fueron mejores...la sabiduría y la ciencia es mejor que el dinero y la hacienda (7:10-12). 6- ¡La mejor solución!: "Contempla la obra de Dios.. en el día del bien, goza; en el del mal, reflexiona... hay justos que mueren, e impíos que viven largo tiempo... ¿porqué has de querer morir antes de tiempo?, ¡el que teme a Dios saldrá con todo!... ¡el temor de Dios! (7:13-18).
2- Siguen soluciones... y problemas: 1- Un sabio es más fuerte que 10 poderosos (7:19). 2- "No hay justo que no peque", como dirá 1Jn.1:8, ¡todos somos pecadores! (7:20) 3- No te preocupe el ¿qué dirán? (7:21). 4- "La mujer es más amarga que la muerte, lazo para el corazón, y ataduras son sus manos"... ¡la adúltera! (7:25-28). 5- "Dios hizo al hombre recto, pero ellos se buscaron maquinaciones" (7:20).
3- De nuevo, ¡la mejor solución! (cap.8): "El que guarda los mandamientos no tendrá mal"... porque el hombre no tiene poder sobre la muerte, ni sabe qué vendrá después... (8:5-8). Vi a impíos alabados y a pecadores que pecan 100 veces y viven, porque la sentencia no se ejecuta inmediatamente... "pero yo se que el que teme a Dios tendrá el bien", y el impío es como sombra, por no temer a Dios (8:9-13)... aunque en la tierra, debajo del sol, justos son tratados como malvados, y malvados como justos... por eso, insiste de nuevo en vivir con alegría gozando de lo que Dios regala ((8:15).
El cap.9, reflexiona sobre la muerte , ¡el gran igualador!... así es que, repite, ¡goza la vida, con lo que Dios te da" (9:7-10).
El cap.10 da proverbios bellos: - Más vale la sabiduría que las armas. - He visto ineptos en puestos elevados... - El que cava una fosa, cae en ella. - El necio multiplica las palabras. - Al necio le fatiga el trabajo. - El Rey malo, es algo bien malo... - Por la pereza, en la casa se dan goteras. - Para gozar se hace el pan, el vino alegra la vida, y el dinero sirve para todo". - No hables mal de nadie, ni en tu alcoba, porque los pájaros llevan la noticia. La "Juventud" (cap.11): ¡Sé generoso!: "Dulce es la vida... Alégrate, mozo, en tu mocedad, y alégrese tu corazón; sigue los impulsos de tu corazón y los atractivos de tus ojos, pero ten presente que de todo esto te pedirá cuenta Dios. Echa la tristeza fuera de tu corazón... mocedad y juventud son también vanidad... ¡En los días de tu juventud, acuérdate de tu Hacedor, del Sol!. ¡Qué consejos tan bellos!... (11:7-10, 12)
La "Ancianidad": El cap.12:1-8, es una hermosa alegoría de la vejez... que es también vanidad... pero está cerca de la "morada eterna", ¡alégrate!.
La Gran Solución: ¡el finale!: ¡Solo Dios basta!... ¡el único pastor!..."Teme a Dios, guardando sus mandamientos, porque eso es el hombre todo. Porque Dios ha de juzgarlo todo, aun lo oculto, y toda acción, sea buena o mala" (12:12-13)... ¡seguir las leyes de tráfico, es la única forma de guiar bien el carro!... ¡y vive alegre!... ¡en el Sol!...
JosefinaFuensanta Jiménez Lagunahttp://www.autorescatolicos.org/Josefinafuensanta.htm
En los 6 primeros capítulos presenta la vanidad de todo en la vida... vanidad de la ciencia, placeres, riquezas, honores, obras, poder... ¡nada sacia los deseos del hombre!, nada lo hace feliz, ¡la tierra es poca cosa para el hombre!, porque Dios puso la eternidad en su corazón (3:11)...
En los 6 últimos capítulos trata de enseñarnos cómo vivir esta vida para ser feliz, y concluye que sólo Dios la puede llenar, el vivir sosegado y con gozo aceptando lo que el Señor nos regala, viviendo en el temor de Dios, ¡cumpliendo sus mandamientos!... porque el corazón del hombre es un pozo infinito que sólo puede llenarse con el infinito... venimos de Dios, vamos a Dios y solo estaremos satisfechos cuando descansemos enteramente en Dios... ¡todo es vanidad de vanidades, fuera de amar a Dios y servirle de corazón!.
Se llama "Eclesiastés" porque éso significa la palabra griega "Kohelét", que es el protagonista del libro, a quien se menciona 7 veces... y "Eclesiastés", de "ekklesia" significa "predicador en la congregación". Presenta a Jesucristo como el fin, la única razón de ser, de vivir, de existir.
Jesús es el comienzo de todo en Proverbios, y es el fin de todo en Eclesiastés... la "sabiduría", en Salmos es la piedad; en Proverbios la prudencia; en Eclesiastés la sagacidad.
Autor: Es la autobiografía de Salomón, ¡el Kohelét!, de 1:1,12, "el Rey de Israel, hijo de David", que perdió gran parte de su vida entre inmensos honores, riquezas, poderes, placeres, construyendo palacios y huertos y el Templo...y se arrepiente y confiesa, ¡sólo Dios puede llenar el corazón!... lo demás es vanidad de vanidades... es el libro de la ancianidad de Salomón, en el que concluye que esta vida merece la pena vivirse, ¡pero sólo en el Sol, ¡en el Señor!... y aparte de Dios, todo es desengaño y fastidio.
La tradición judía afirma que Salomón escribió el Cantar de los Cantares en su juventud; Proverbios en su madurez; Eclesiastés en su ancianidad; y Sabiduría antes de morir, ¡el más excelso!.
En vez de "Salomón", pone el "Kohelét", ¡el predicador!, indicando su humildad de la ancianidad... y el hecho de que lo repita 7 veces, indica la "unidad" de todo el Libro.
Por supuesto, como todo la Biblia, los pergaminos o papiros escritos, fueron recopilados y editados más tarde varias veces, una de las primeras, posiblemente, por los escribas de Ezequías (Prov.25:1), o por Esdras.
"Sumario" de Eclesiastés: 12 capítulos, en dos partes: 1- Prueba de que todo es "vanidad", caps. 1-6. 2- Consejos para vivir esta vida de vanidad, caps.7-12.
1- Todo es "vanidad", caps.1-6: El Kohelét, Rey de Israel, hijo de David, ¡Salomón!, ve que todo es "vanidad de vanidades"... se hace la pregunta, ¿merece la pena vivir esta vida?... y empieza a probar lo mejor que ofrece la vida, con la concusión en cada experimento de que todo es vanidad y apacentarse del viento (1:15).
1- Trata todo lo que puede: 1- Trata la ciencia: y es ¡vanidad!, apacentarse de viento (1:1-18). 2- Trata la alegría y los placeres, ¡vanidad!, no satisfacen, ¡hasta la risa es locura! (2:1). 3- El vino y filosofía, ¡vanidad! (2:2-3). 4- Trata hacer grandes obras: palacios, grandes viñas, jardines, ¡vanidad! (2:4-7). 5- Trata las riquezas, tener muchos siervos y ganados, ¡y nada satisface! (2:7-8). 6- Trata el poder, ¡ser grande!, y lo fue, un gran Rey, gozándose en grandes obras... pero quedaba también vacío, "todo era vanidad y apacentarse de viento, y no hay provecho alguno debajo del sol" (2:9-11). 7- Trata el saber, y vio que tenían la misma suerte el sabio y el ignorante, ¡también es vanidad!... y aborrece la vida y los afanes, porque todo es dolor, y en la noche no descansa el corazón (2:12-23).
2- Conclusión: Gozar con lo que Dios da: Es la primera y gran conclusión para vivir la vida con sentido: Gozar lo que Dios regala: la comida, la bebida, el trabajo... ¡como el niño goza los juguetes que el papá le da!... "No hay para el hombre cosa mejor que comer y beber y gozar de su trabajo, y vi que esto es don de Dios" (2:24), y lo repite en 3:12-13,22, 5:17-19, 8:15 y 9:7.
En Cap.3 añade:... Y gozar, ¡todo a su tiempo!... "Hay tiempo de nacer y tiempo de morir", y los dos los da Dios cuando quiere... "tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado", hay que plantar en el tiempo que Dios designa; si se planta en invierno, no crece... y lo mismo, hay que recoger en el tiempo que Dios designa, ¡y si no se recoge a su tiempo, la cosecha se pudre!... "tiempo de enfermar y tiempo de curar", lo mismo, cuando Dios lo quiere... "tiempo de destruir y tiempo de edificar", también cuando Dios designa, El es quien da la hora de destruir lo malo y la hora de construir lo bueno... así sigue enumerando distintos "tiempos" que prepara Dios, con la conclusión preciosa de que "ha puesto además en su corazón la idea de eternidad" (3:11)... así es que no hay otro bien que alegrarse y gozarse con lo que regala Dios, y en el tiempo que lo regala... y con ello hace Dios "que se le tema"; ¡la primera vez que menciona el temor de Dios! (3:12-15).
3- Sigue viendo incongruencias en la vida: 1- En vcez de justicia hay injusticia, Dios juzgará al justo y al injusto, ¡Dios está en medio de todo en el Kohelét! (3:16-17). 2- El hombre, de sí, es como las bestias... así es que a gozar del trabajo, venga después lo que venga (3:18-22). 3- Ve las "opresiones" debajo del sol, y las lágrimas oprimidas... y considera, naturalmente, debajo del sol, más dichoso al muerto, ¡y aun al no-nacido! (4:1-3). 4- Ve que toda buena obra mueve la envidia del vecino, y que el necio come su carne, ¡vanidad! (4:4-6).
4- Más soluciones: 1- La compañía es buena,"hay del sólo, que si cae no tiene quien lo levante" (4:10). 2- "Más vale mozo pobre y sabio que rey viejo y necio"... y todos los que andan debajo del sol, ¡sin el Señor!, se van con el que le quita el puesto al otro (4:13-16). 3- Ir dócilmente a la Casa de Dios, con pocas palabras... y concluye "teme a Dios", por segunda vez (4:17 a 5:6).
5- Más problemas en la vida: 1- Ve la opresión y violación de la justicia (5:7). 2- El que ama el dinero, no se ve harto de él... la mucha hacienda, da muchos problemas... y las riquezas guardadas son para mal del dueño (5:10-16). De nuevo, la solución ampliada del vivir alegre con lo que Dios manda (5:17-19)... 3- Los deseos insatisfechos... las muchas palabras, ¡también vanidad!... ¡este vano vivir "pasa como una sombra"! (6:1-12). 4- Y, debajo del sol, lo peor, ¿qué pasará después de la muerte? (6:12). 2- Soluciones... (Caps.7-12):
1- Lo mejor: 1- "Mejor es el buen nombre que el oloroso ungüento; y mejor el día de la muerte que el del nacimiento"... esto es verdad ¡hasta para los santos!, celebramos su fiesta, no el día que nacieron, sino el día que murieron (7:1). 2- "Mejor ir a funeral que a banquete, porque se reflexiona en la muerte" (7:2-4). 3- "Mejor es oír el reproche de un sabio, que escuchar las cantinelas de los necios"... ¡y algo malo!: "la opresión puede hacer enloquecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón (7:5-7). 4- "Mejor es el paciente que el orgulloso... la ira es de necios" (7:8-9). 5- Nunca digas que los tiempos pasados fueron mejores...la sabiduría y la ciencia es mejor que el dinero y la hacienda (7:10-12). 6- ¡La mejor solución!: "Contempla la obra de Dios.. en el día del bien, goza; en el del mal, reflexiona... hay justos que mueren, e impíos que viven largo tiempo... ¿porqué has de querer morir antes de tiempo?, ¡el que teme a Dios saldrá con todo!... ¡el temor de Dios! (7:13-18).
2- Siguen soluciones... y problemas: 1- Un sabio es más fuerte que 10 poderosos (7:19). 2- "No hay justo que no peque", como dirá 1Jn.1:8, ¡todos somos pecadores! (7:20) 3- No te preocupe el ¿qué dirán? (7:21). 4- "La mujer es más amarga que la muerte, lazo para el corazón, y ataduras son sus manos"... ¡la adúltera! (7:25-28). 5- "Dios hizo al hombre recto, pero ellos se buscaron maquinaciones" (7:20).
3- De nuevo, ¡la mejor solución! (cap.8): "El que guarda los mandamientos no tendrá mal"... porque el hombre no tiene poder sobre la muerte, ni sabe qué vendrá después... (8:5-8). Vi a impíos alabados y a pecadores que pecan 100 veces y viven, porque la sentencia no se ejecuta inmediatamente... "pero yo se que el que teme a Dios tendrá el bien", y el impío es como sombra, por no temer a Dios (8:9-13)... aunque en la tierra, debajo del sol, justos son tratados como malvados, y malvados como justos... por eso, insiste de nuevo en vivir con alegría gozando de lo que Dios regala ((8:15).
El cap.9, reflexiona sobre la muerte , ¡el gran igualador!... así es que, repite, ¡goza la vida, con lo que Dios te da" (9:7-10).
El cap.10 da proverbios bellos: - Más vale la sabiduría que las armas. - He visto ineptos en puestos elevados... - El que cava una fosa, cae en ella. - El necio multiplica las palabras. - Al necio le fatiga el trabajo. - El Rey malo, es algo bien malo... - Por la pereza, en la casa se dan goteras. - Para gozar se hace el pan, el vino alegra la vida, y el dinero sirve para todo". - No hables mal de nadie, ni en tu alcoba, porque los pájaros llevan la noticia. La "Juventud" (cap.11): ¡Sé generoso!: "Dulce es la vida... Alégrate, mozo, en tu mocedad, y alégrese tu corazón; sigue los impulsos de tu corazón y los atractivos de tus ojos, pero ten presente que de todo esto te pedirá cuenta Dios. Echa la tristeza fuera de tu corazón... mocedad y juventud son también vanidad... ¡En los días de tu juventud, acuérdate de tu Hacedor, del Sol!. ¡Qué consejos tan bellos!... (11:7-10, 12)
La "Ancianidad": El cap.12:1-8, es una hermosa alegoría de la vejez... que es también vanidad... pero está cerca de la "morada eterna", ¡alégrate!.
La Gran Solución: ¡el finale!: ¡Solo Dios basta!... ¡el único pastor!..."Teme a Dios, guardando sus mandamientos, porque eso es el hombre todo. Porque Dios ha de juzgarlo todo, aun lo oculto, y toda acción, sea buena o mala" (12:12-13)... ¡seguir las leyes de tráfico, es la única forma de guiar bien el carro!... ¡y vive alegre!... ¡en el Sol!...
JosefinaFuensanta Jiménez Lagunahttp://www.autorescatolicos.org/Josefinafuensanta.htm
LOS CINCO DEFECTOS DE JESUS

Primer defecto: Jesús no tiene buena memoria
En la cruz, durante su agonía, Jesús oyó la voz del ladrón a su derecha:
«Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino».
Si hubiera sido yo, le habría contestado:
«No te olvidaré, pero tus crímenes tienen que ser expiados,
al menos, con 20 años de purgatorio».
Sin embargo Jesús le responde:
«Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso».
Él olvida todos los pecados de aquel hombre.
Algo análogo sucede con la pecadora que derramó perfume en sus pies:
Jesús no le pregunta nada sobre su pasado escandaloso,
sino que dice simplemente:
«Quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor».
La parábola del hijo pródigo nos cuenta que éste, de vuelta a la casa paterna,
prepara en su corazón lo que dirá: «Padre, pequé contra el cielo y ante ti.
Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros».
Pero cuando el padre lo ve llegar de lejos, ya lo ha olvidado todo; corre a su
encuentro, lo abraza, no le deja tiempo para pronunciar su discurso, y dice a
los siervos, que están desconcertados: «Traed el mejor vestido y vestidle,
ponedle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo
cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había
muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado».
Jesús no tiene una memoria como la mía; no sólo perdona, y perdona a todos,
sino que incluso olvida que ha perdonado.
Segundo defecto: Jesús no sabe matemáticas
Si Jesús hubiera hecho un examen de matemáticas, quizá lo hubieran suspendido.
Lo demuestra la parábola de la oveja perdida. Un pastor tenía cien ovejas.
Una de ellas se descarría, y él, inmediatamente, va a buscarla dejando las otras
noventa y nueve en el redil. Cuando la encuentra, carga a la pobre criatura
sobre sus hombros.
Para Jesús, uno equivale a noventa y nueve, ¡y quizá incluso más!
¿Quién aceptaría esto?
Pero su misericordia se extiende de generación en generación...
Cuando se trata de salvar una oveja descarriada, Jesús no se deja desanimar por
ningún riesgo, por ningún esfuerzo. ¡Contemplemos sus acciones llenas de
compasión cuando se sienta junto al pozo de Jacob y dialoga con la samaritana,
o bien cuando quiere detenerse en casa de Zaqueo!
¡Qué sencillez sin cálculo,qué amor por los pecadores!
Tercer defecto: Jesús no sabe de lógica
Una mujer que tiene diez dracmas pierde una. Entonces enciende la lámpara para
buscarla. Cuando la encuentra, llama a sus vecinas y les dice:
«Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido».
¡Es realmente ilógico molestar a sus amigas sólo por una dracma!
¡Y luego hacer una fiesta para celebrar el hallazgo!
Y además, al invitar a sus amigas ¡gasta más de una dracma!
Ni diez dracmas serían suficientes para cubrir los gastos...
Aquí podemos decir de verdad, con las palabras de Pascal, que
«el corazón tiene sus razones, que la razón no conoce»
Jesús, como conclusión de aquella parábola,
desvela la extraña lógica de su corazón:
«Os digo que, del mismo modo, hay alegría entre los ángeles de Dios
por un solo pecador que se convierta».
Cuarto defecto: Jesús es un aventurero
El responsable de publicidad de una compañía o el que se presenta como
candidato a las elecciones prepara un programa detallado, con muchas promesas.
Nada semejante en Jesús. Su propaganda, si se juzga con ojos humanos, está
destinada al fracaso.
Él promete a quien lo sigue procesos y persecuciones. A sus discípulos, que lo
han dejado todo por él, no les asegura ni la comida ni el alojamiento, sino
sólo compartir su mismo modo de vida.
A un escriba deseoso de unirse a los suyos, le responde: «Las zorras tienen
guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde
reclinar la cabeza».
El pasaje evangélico de las bienaventuranzas, verdadero «autorretrato» de
Jesús, aventurero del amor del Padre y de los hermanos, es de principio a fin
una paradoja, aunque estemos acostumbrados a escucharlo:
«Bienaventurados los pobres de espíritu..., bienaventurados los que lloran...,
bienaventurados los perseguidos por.... la justicia..., bienaventurados seréis
cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra
vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será
grande en los cielos».
Pero los discípulos confiaban en aquel aventurero. Desde hace dos mil años y
hasta el fin del mundo no se agota el grupo de los que han seguido a Jesús.
Basta mirar a los santos de todos los tiempos.
Muchos de ellos forman parte de aquella bendita asociación de aventureros. ¡Sin
dirección, sin teléfono, sin fax...!
Quinto defecto: Jesús no entiende ni de finanzas ni de economía
Recordemos la parábola de los obreros de la viña: «El Reino de los Cielos es
semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar
obreros para su viña. Salió luego hacia las nueve y hacia mediodía y hacia las
tres y hacia las cinco.., y los envió a sus viña». Al atardecer, empezando por
los últimos y acabando por los primeros, pagó un denario a cada uno.
Si Jesús fuera nombrado administrador de una comunidad o director de empresa,
esas instituciones quebrarían e irían a la bancarrota: ¿cómo es posible pagar a
quien empieza a trabajar a las cinco de la tarde un salario igual al de quien
trabaja desde el alba? ¿Se trata de un despiste, o Jesús ha hecho mal las
cuentas? ¡No! Lo hace a propósito, porque -explica-: «¿Es que no puedo hacer
con lo mío lo que quiero?,¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?».
Y nosotros hemos creído en el amor
Pero preguntémonos: ¿por qué Jesús tiene estos "defectos"?, -Porque es Amor. El
amor auténtico no razona, no mide, no levanta barreras, no calcula, no recuerda
las ofensas y no pone condiciones.
Cuando medito sobre este amor mi corazón se llena de felicidad y de paz. Espero
que al final de mi vida el Señor me reciba como al más pequeño de los
trabajadores de su viña, y yo cantaré su misericordia por toda la eternidad,
perennemente admirado de las maravillas que El reserva a sus elegidos. Me
alegraré de ver a Jesús con sus «defectos», que son, gracias a Dios,
incorregibles.
Autor: Monseñor Van Thuan
(Detenido en 1975 por su condición de obispo y encarcelado durante 13 años en
las cárceles del Vietcong, nueve de ellos en completo aislamiento)
Tomado de los ejercicios espirituales impartidos por Monseñor Van Thuan a la
curia vaticana a encargo de Juan Pablo II.
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