martes 28 de agosto de 2007
Fw: ¿Con Huelgas a mí? Que importa...
Fw: Un reto a la formación cristiana
Fuente: Avenire
Autor: Avenire
Para el teólogo Mássimo Petrini, experto en pastoral sanitaria, el tema de la muerte debería introducirse más en el camino catequético y en el anuncio de esperanza en las comunidades cristianas, enseñando a acompañar no sólo a quienes nos dejan, sino también a los que se quedan.
Profesor en el Instituto Internacional de Teología Pastoral y Sanitaria «Camillianum» y responsable del Centro para la promoción y desarrollo de los cuidados geriátricos de la Universidad del Sagrado Corazón en Roma, Petrini presentó el miércoles en la capital italiana su libro «La cura a la fine della vita» («Los cuidados al final de la vida»). En esta entrevista concedida a «Avvenire», el teólogo aborda la necesidad de hacer de la muerte un camino de humanización y un anuncio de esperanza.
¿Cómo se afronta con los ancanos el tema de la muerte en las comunidades cristianas?
Muchas veces, también en el ámbito pastoral, hablamos más de los aspectos lúdicos, de cómo entretenerles. Falta una pastoral dedicada a estos temas que no se limitan al tema de la muerte, sino que tocan el sufrimiento, la aceptación de las limitaciones.
¿Cómo hacerlo?
Los ancianos son actualmente los que superan los 75 años de edad se dan cuenta de que el horizonte se ha reducido, la muerte hace de fondo. Debemos tener el valor de afrontar el tema también desde el punto de vista religioso.
Existe una antigua tradición de piedad popular y acompañamiento a la «buena muerte»...
Sin juzgar el pasado, la pastoral de siglos anteriores era de tipo «obsesivo», basada en el juicio, en los aspectos más negros de la muerte. Deberíamos en cambio empezar a leerla en la clave de la misericordia y de la esperanza cristiana. La persona que muere debe conseguir aceptar su vida y releerla en esa clave.
¿Cómo interactuar entre comunidades cristianas y lugares donde se muere: hospitales, residencias?
Todavía hoy en realidad muchos enfermos oncológicos y personas muy ancianas están en casa. Por lo tanto es importante que también la parroquia tome conciencia de estos problemas, mientras estamos ligados a la figura de los capellanes de los hospitales y de las instituciones.
¿Cómo formar a laicos y sacerdotes?
Si queremos llevar adelante una pastoral realista, debemos introducir estos temas «desagradables» en todo tipo de catequesis, conforme a cada edad y categoría. Ciertamente no existen sólo muerte y dolor. Pero entre las muchas motivaciones pastorales, hay que dar a estos temas mayor atención. También los sacerdotes y religiosos necesitan empezar ya desde el seminario a afrontarlos. Por ejemplo, previendo que los seminaristas frecuenten por algunos períodos hospitales o instituciones asistenciales. Sería un camino de humanización.
¿En qué sentido?
Veo la muerte como un proceso de humanización. Hace que crezcamos y crea un factor unificador: se descubre la humanidad común. Son temas que ciertamente no se pueden exaltar, pero si logramos hablar de ellos, conseguimos humanizar el ambiente, más allá de la exclusión y de nuestra «representación» diaria.
Cuestión distinta es cuando muere un niño o un joven...
No hay que mirar tanto la edad, sino ver la muerte de una persona como el final de su respuesta a una vocación. También un niño, en pocos meses de vida, de forma misteriosa ha respondido a la vocación que Dios le había confiado.
¿Cómo hacer de un funeral un momento de cercanía con quien sufre?
En el funeral, las personas aún no se dan cuenta de la pérdida. Todos están alrededor. El problema surge con la vuelta a casa. La cercanía en el luto, del que hoy hemos suprimido los signos, forma parte del acompañamiento. Debemos ayudar a la comunidad a pensar que los primeros seis meses constituyen un período en el que se debe prestar mayor atención y escucha al que se queda.
viernes 24 de agosto de 2007
Fw: La fe de Noé
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Fw: EL ENCUENTRO.., 2do Capitulo del libro"No te Rindas".
| NO TE RINDAS II EL ENCUENTRO (Venid a mi todos los que estáis trabajados y cansados, y yo os haré descansar) Mateo 11:28 Me consideraba un ser afortunado, tenía un buen salario, automóvil, casa y una familia, pero cuán lejos estaba de la realidad y el concepto de la palabra felicidad, la cual hasta entonces la identificaba con confort, dinero, diversiones, buen hotel, un cargo atractivo y respetable y unas vacaciones anuales en una de las más bellas playas de mi país.- No le es familiar a usted esta descripción, cuánta vanidad humana, cuánto vacío y sinsabores, pues en realidad detrás de aquella aparente vida holgada se escondía un ser desesperado con una carga de heridas y rencores que habían marcado mi vida desde muy niño apenas un año cuando mis padres se separaron, sin el calor de mi papá por el cual mi mente infantil clamaba sin obtener respuestas y que mi estoica madre trataba de sustituir con sus mimos y amor infinito. Llevaba una vida verdaderamente vacía en la cual lo único bello eran mi esposa y mis hijas Dayamil, Daura Mabel, Darlene y Daymara pero con quienes no podía comunicarme como yo hubiera deseado, pues mi Espíritu estaba muerto, era sólo un cuerpo físico y programado para hacer todo lo contrario a la voluntad de Dios. Pero quién era Dios para mí, un ser distante, mitológico, prohibido a mi mente en la cual existía un ateísmo acérrimo y calculador, donde la existencia del hombre era cien por cien la teoría de Darwin y la cadena biológica que ataba a mis antepasados a ese simpático animalito que es el mono. Qué terrible error, qué fábrica de mentiras había depositado el príncipe de este mundo en mi mente y qué daño estaba haciendo a mi familia con ello, pues si usted vive en las tinieblas sólo puede ver a su alrededor tinieblas y pecados, pero lo que yo no sabía era que una mujer, por mí maltratada, engañada, ignorada; cada noche y cada mañana en algún rincón de la casa donde mis burlas y mi ironía no la alcanzaban, doblaba rodillas por mí, confiando en esa promesa divina "Cree en el Señor Jesús y serán salvo tú y tu casa", mi esposa sabía que su Dios no era Dios de mentiras y que El iba a quebrantar mi corazón. Así poco a poco con paciencia y mucho amor el Señor iba cubriéndome, hasta que un día algo ocurrió que dio al traste con aquella vida que yo llevaba, de pronto toda la opulencia, los autos, el dinero, todo desapareció y con ello desaparecieron también los amigos de parrandas, el mundo se hundía a mis pies y yo con él; pero qué lejos estaba de imaginar que lo que yo consideraba mi muerte era en realidad mi nacimiento a una nueva vida donde un verdadero amor, una verdadera amistad, un verdadero camino radiante de luz y de vida en abundancia se me regalaba sin precio alguno pues el precio ya había sido pagado hacia más de mil años con sacrificio de cruz y derramamiento de sangre por una vez y para siempre, por alguien que dio su vida por mí para que por medio de Él fueran cubiertos todos mis pecados y mi mal proceder. Así llegó el Señor a mí, como tabla salvadora en medio del océano y en aquel momento de tribulación y angustia, repudiado por los hombres, Él me tendió una mano y cariñosamente me dijo: Ven, te he estado esperando por años, era algo que ni con todas las palabras del mundo se puede explicar sólo viviendo esa experiencia usted podrá comprender lo que yo quiero expresarle en este libro. Eran exactamente las 7,45 de la noche del día 29 de Noviembre de 1994, mi esposa había terminado de vestirse ella y de vestir a mis hijas y se disponía a marcharse para el culto de esa noche en su Iglesia local y al salir del cuarto y verme totalmente vestido me preguntó: Y tú dónde vas? Su sorpresa fue grande cuando le dije, me voy para la Iglesia contigo, pero más grande fue cuando lleno de expectativas llegué a ese lugar y aquellas personas allí reunidas no se cansaban de mirarme y exclamar Gloria a Dios……después supe que mi presencia aquella noche significaba para ellos sus oraciones contestadas, pues todas aquellas personas sin tan siquiera conocerme habían estado orando por mí rogándole al Señor que un milagro se hiciera en mi vida. - Debo decirles que yo sentía una sensación inexplicable, un calor invadía todo mi cuerpo y cuando comenzaron los cánticos de alabanza, recuerdo que tomaba las manos de mi esposa y sentía que algo caliente descendía de mis mejillas, estaba llorando, el Señor estaba quebrantando mi espíritu, la vida se me iba en suspiros. Ya cerca de las 10 de la noche, el Pastor comenzó a realizar el llamado y yo comencé a sentir la inseguridad más grande que haya experimentado en mi vida, mi esposa que hasta ese momento había estado a mi lado de pronto había desaparecido y por más que le buscaba con la vista no lograba divisarla entre tantas personas allí reunidas, sudaba a cántaros y en mis oídos como martillazos aquella voz que llamaba a la entrega y el arrepentimiento, una mano invisible me empujaba con fuerza hacia delante y de pronto mis pies comenzaron a moverse y mi cuerpo avanzaba hacia aquella voz; cuando llegué al frente donde se encontraba el púlpito mis ojos estaban inundados en lágrimas y una paz interior me hacía mantenerme en el aire, esa noche acepté a Jesús como mi Salvador y Señor, y lo único que he lamentado hasta hoy es no haber tomado esa decisión mucho antes. Había comprendido en un solo momento quién prende el sol cada mañana, pues la llegada del Señor a mi vida fue eso, un nuevo despertar y el comienzo de una batalla por la vida eterna. EKAPUNI INTERNATIONAL MINISTRIES. Rev. FELIPE LORENZO SANCHEZ. Escritor del libro y colaborador. |
jueves 23 de agosto de 2007
Fw: Razones cientìficas contra el aborto (de soyperuano IVAN)
del Anencéfalo
A primera vista, puede parecer que las razones contrarias al aborto
provocado sean exclusivamente asunto de la religión. Una reflexión más
profunda, sin embargo, demostrará que dichas razones tienen raíces profundas
en la propia ciencia. Así, para ser fieles a la verdad y discutir, sin
amarras obliterantes del preconcepto, la compleja y multiforme cuestión de
los derechos del embrión, es indispensable analizar los argumentos
científicos contrarios al aborto.
El primer paso en esa búsqueda es el descubrimiento del verdadero
significado del zigoto a la luz de las Ciencias de la Vida. Para Moore y
Persaud (2000, pág. 2), «el desarrollo humano es un proceso continuo que
empieza cuando el ovocito de una mujer es fertilizado por un espermatozoide
de un hombre. El desarrollo comprende muchas modificaciones que transforman
una única célula, el zigoto (huevo fertilizado) , en un ser humano
multicelular» . Aún según los ilustres embriólogos, el zigoto es el embrión
inicial sin organismos humanos vivos, en los cuales ya están fijadas todas
las bases del individuo adulto. Siendo así, no es posible interrumpir
cualquier punto del continuum-zigoto, feto, niño, adulto, anciano - sin
causar daños irreversibles al bien mayor, que es la propia vida.
El hecho es que el científico, ni de lejos ni de cerca ha conseguido
«fabricar» moléculas de la vida. Él desconoce, por lo tanto, como
reproducir, en laboratorio, las fuerzas que entran en juego en este
intrincado fenómeno. En esas circunstancias, debería adoptar una actitud más
humilde, más reverente, ante ese bien mayor que es conocido al ser humano,
el de vivir.
Pero hay mucho más sobre el zigoto. Es imposible dejar de reconocer que aún
es una célula extremamente especializa da, que pasó por el buril del
tiempo, heredera de billones de años de evolución. De los cristales
minerales al ser humano, las células primitivas pasaron por un largo y
extraordinario recorrido, desde los procarióticos a los eucariontes, de los
seres más simples a los más complejos, hasta surgir, magníficas, en las
múltiples especializaciones de los órganos humanos. Y la célula-huevo es
uno de los ejemplos más admirables, porque encierra en sí misma,
potencialmente, todo el proyecto de un nuevo ser, que es único e
insustituible.
En ese sentido, la investigación sobre la estructura del zigoto nos lleva
necesariamente a la discusión sobre el origen de la vida y su significado
científico, con todas sus consecuencias hacia discusiones bioéticas,
morales, políticas y religiosas. No será posible retomar aquí toda la
argumentación desarrollada en El Clamor de la Vida (Nobre, 2000), por lo
que presentaré únicamente algunos de los puntos centrales desarrollados.
Reconocemos el gran valor de la Teoría Neodarwiniana y de sus presupuestos
básicos - la evolución de las especies, la mutación y la selección
natural-ya comprobados por la investigación científica. Ella, sin embargo,
se ha revelado insuficiente para explicar la evolución como un todo,
porque tiene en el acaso uno de sus pilares.
Lo mismo ocurre con todas las otras teorías que intentan complementarla,
manteniendo la misma base explicativa, como las de Orgel, Eigen, Gilbert,
Monod, Dawkins, Kimura, Gould, Kauffman. Se demostró, por ejemplo, a través
de los cálculos matemáticos, la imposibilidad estadística (10 1ooo contra
uno) de unirse, por casualidad, mil enzimas de las dos mil necesarias para
el funcionamiento de una célula. Del mismo modo, ya se constató que la
casualidad es insuficiente para explicar, paso a paso, de forma detallada,
científica, el surgimiento de estructuras complejas, como el ojo, la
coagulación sanguínea.
Por ello, creemos que la Teoría de la Planificación Inteligente, que no
tiene por base la casualidad y es defendida por científicos competentes,
como el bioquímico Michael Behe, la bióloga Lynn Margulis, y los físicos
Igor y Grischüa Bogdanov, posee argumentos científicos más sólidos para
explicar la evolución de los seres vivos. Behe, en su libro A Caixa Preta de
Darwin (La Caja Negra de Darwin), afirma que no importa el nombre que se le
de, pero, para él, indiscutiblemente, la vida tiene un Planificador. Esta
misma conclusión está en Deus e a Ciencia (Dios y la Ciencia), obra de j.
Guitton y de los hermanos Bogdanov En la misma linea de raciocinio, Margulis
y Sagan (2002, pág. 289) afirman: «,tú el ADN ni cualquier otro tipo de
molécula, por sí sola, es capaz de explicar la vida».
Esos autores buscaron sus argumentos científicos en el estudio de la
extraordinaria máquina celular; en el juego de convenciones inexplicables,
como la unión covalente, la estabilizació n topológica de cargas, la unión
gene-proteína, la propiedad izquierda de los aminoácidos y derecha de los
azúcares; como también, en los cálculos matemáticos de las enzimas
celulares y en el análisis de estructuras complejas, ya referidos. En fin,
un mundo de complejidad, que no se puede reducir a la simple obra de la
casualidad.
El hecho es que el científico ni de lejos ni de cerca ha conseguido
«fabricar» moléculas de la vida. Él desconoce, por lo tanto, como
reproducir, en laboratorio, las fuerzas que entran en juego en este
intrincado fenómeno. En esas circunstancias, debería adoptar una actitud más
humilde, más reverente, ante ese bien mayor que es conocido al ser humano,
el de vivir.
Pues cada día llegan nuevos aportes científicos para la comprensión de la
verdadera naturaleza del embrión. Recientes descubrimientos, hechos por la
neurocientífica Candace Pert y su equipo, demuestran que la memoria estaría
presente no solamente en el cerebro, sino en todo el cuerpo, a través de la
acción de los neuropéptidos, que hacen la interconexión entre los sistemas
- nervioso, endocrino e inmunológico -, posibilitando el funcionamiento de
un único sistema que se interrelaeiona todo el tiempo, el cuerpo-cerebro.
Otras investigaciones ya detectaron la presencia, en el zigoto, de registros
(«imprints») mnemónicos propios, que evidencian la riqueza de la
personalidad humana, manifestándose, muy temprano, en la embriogénesis. Son
también notables las investigaciones de la Dra. Alexandra Piontelli y demás
especialistas que han descubierto las sorprendentes facetas del psiquismo
fetal, a través del estudio de ultrasonidos, hechos a partir del4° mes de
gestación, y del acompañamiento psicológico post-parto, hasta el 3 o 4° año
de vida del niño. El conjunto de estos y otros trabajos demuestran la
competencia del embrión: capacidad para auto dirigirse mentalmente,
adecuarse a situaciones nuevas; seleccionar situaciones y aprovechar
experiencias.
Si unimos la Teoría de la Planificación Inteligente a esos nuevos
descubrimientos, concluiremos, basados en la Ciencia, que la vida del
embrión no pertenece a la madre, al padre, al juez, al equipo médico, al
Estado. Pertenece, exclusivamente, a él mismo, porque la vida es un bien
otorgado, indisponible.
Existen, pues, fuertes razones científicas, para estar contra el aborto,
incluso el del anencéfalo.
Aprendemos, con la genética, que la diversidad es nuestra mayor riqueza
colectiva. Y el feto anómalo, incluso el portador de graves deficiencias,
como es el caso del anencéfalo, forma parte de esa diversidad. Debe ser, por
tanto, preservado y respetado.
Reconocemos que la mujer que genera un feto deficiente, necesita ayuda
psicológica durante mucho tiempo; constatamos, sin embargo, que, en la
práctica, ese derecho no le es asegurado. Sin ayuda para trabajar su
sentimiento de culpa, ella puede exacerbarlo hacia la incitación a la
violencia contra el feto, e incluso permanecer en él, durante tiempo
indeterminado. Sería importante que se decantase su corazón a la compasión
y a la misericordia, mostrándole el real significado de la vida.
--
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Digamos NO a la muerte
miércoles 22 de agosto de 2007
ADN y el recièn concebido (ACI Prensa)
Por Joseph A. Wottering
En años recientes las agencias de policía y de investigaciones, en EE.UU. y en otros países por todo el mundo, han comenzado a depender mucho del uso del ADN (Ácido Desoxirribonucleico), que se encuentra en cada célula humana, como la manera infalible de identificar a cada ser humano que haya vivido, que vive ahora o que vivirá en el futuro. La ciencia asegura ahora a la ley que el ADN de cada ser humano es absolutamente único e individual para siempre.
El 29 de Abril de 1991 la cadena de TV CNN dio a conocer que el ejército de los EE.UU. ha reconocido la infalibilidad del ADN como medio de identificar a los humanos, y está en proceso de cambiar las tradicionales medallas de identificación por un sistema identificador ADN, que incluiría muestras de sangre. Las células retenidas en estas muestras serían suficientes, para poder hacer una identificación positiva del ser humano al cual pertenecía esa sangre.
Por añadidura, un experto militar indicó durante el programa de televisión de CNN ya mencionado, que EE.UU. utilizó ese sistema de identificación ADN por lo menos parcialmente, en la guerra "Tormenta del Desierto", y así se pudieron identificar piernas y otras partes del cuerpo, cosa que no hubiera sido posible lograr con los métodos antiguos.
Aún más importante, la maravilla científica del ADN establece positivamente el hecho, de que por mandato de la naturaleza, la primera célula humana viviente, que se forma cuando el espermatozoide del hombre penetra el óvulo de la mujer, contiene un ADN que es exclusivo del nuevo ser humano al cual pertenece. Es indiscutible y demostrable que este ADN es diferente al ADN de los padres.
Por lo tanto, desde el comienzo de esta primera célula en adelante, existe un nuevo y totalmente diferente ser humano. Si se destruye esa célula o las que después se desarrollarán, puesto que ese ADN humano no ha existido antes ni volverá a existir otra vez, sería como destruir para siempre toda una especie. Además, puesto que la ciencia del ADN establece que esta primera célula humana y todas las que después se forman sin duda alguna no son parte del cuerpo de otra persona, es muy reprensible que un gran número de mujeres en el mundo, sin razón, rehusen aceptar la infalibilidad del ADN como prueba de que desde su primera célula, el embrión en su vientre no es, con absoluta seguridad, parte de su cuerpo. Con esto se anula el argumento de que "soy libre de escoger lo que haga con mi propio cuerpo".
Por supuesto, comprendemos esta postura tan deshonesta al tomar en cuenta el hecho de que según nuestras leyes, el destruir una vida humana inocente es asesinato, y el asesinato premeditado se castiga con la pena de muerte. Todos los métodos de aborto obviamente son siempre premeditados. ¿Por qué a la matanza de un inocente ser que se puede identificar como humano se le llama aborto y no asesinato? Ni la ciencia ni nuestras cortes han dado respuesta a esta pregunta. Ni siquiera han tratado de dar una explicación seria públicamente. Hasta ahora las cortes sencillamente han permitido estos asesinatos de hecho, pero ahora el ejército ha dado su aprobación a la infalibilidad del ADN como medio de identificación, confirmando el hecho de que se trata de un ser humano desde las primeras células.
Está claro pues, que comienza una nueva vida humana en el instante mismo de la concepción. Esto no es ya solamente la posición mantenida durante miles de años por todas las principales religiones, ahora es un hecho científico probado y aceptado, que se usa constantemente en beneficio de la dignidad de los muertos, de los derechos de los inocentes y de la seguridad de la sociedad en general, excepto en el caso de los que están por nacer. Solamente a ellos se les han negado todos los maravillosos beneficios que se derivan de la ciencia del ADN, a pesar de que como prueba éste, son seres humanos únicos e irremplazables, y el quitarles la vida es asesinato por definición. El aborto legalizado es una contradicción. En vista de todos estos hechos nos preguntamos: ¿cuanto tiempo más permitirá EE.UU. que su historia quede manchada por semejante contradicción?
Fuente: Vida Humana Internacional
Luchemos por la Vida de los Niños por Nacer
No permitamos que se siga matando Niños que
tambièn tienen Derecho a la Vida al igual como
todos nosotros. Visita la Web de la Liga :
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las legalizaciones de las matanzas de seres humanos.
Cèsar Aizcorbe Ugarriza
jueves 16 de agosto de 2007
Fw: Asunción de María.
| Día de la Anunciación en el cielo es la Asunción. El ángel de María anunció al Señor aquella vez, y ahora Gabriel cumple su misión pero al revés, anunciando a Dios su llegada. La corte celestial está preparada para la boda de la princesa. Aquí no hay vírgenes necias, son todo ángeles alrededor de la Esposa, escogidos que acompañan en su ascenso a la predilecta. Vida, muerte; dormida, en un instante despierta, resurrección; sin espacio ni tiempo, en la eternidad. Cuerpo, glorioso ya, de la mujer más bella, del alma más pura, que ya puede ver a Dios. Mira hacia arriba, al Esposo. Rodeada de ángeles, que la observan y cantan a la Madre de Jesús. Ella. La que Dios ama por sí misma, figura de gracia llena sobrenatural y humana. Belleza, ternura, delicada fortaleza. Mujer. Obediente, sin pecado, fiel, Santísima. María. |
| Vestido de fiesta azul, del cielo con las estrellas, orlado en oro, destellos del padre sol. Vestido mil veces pensado para el deseado encuentro con el Esposo, su Dios. Vestido de fiesta y boda, vestido de la Asunción. La gaviota alza el vuelo, alto por su humildad; velas desplegadas, abandona esta orilla, la tierra. A alta mar, abismo inmenso, la eternidad, Dios. Muda y sin aliento queda la tierra. Alegría y lágrimas de la despedida, del triunfo, por la marcha de la propia Madre. Última mirada a sus hijos desde la otra vida. Se va. Ellas y ellos lloran al verla alejarse. Vestido azul ondea, pañuelo de despedida, cada vez más alto; globo escapado de la mano, mirada infantil de sorpresa hacia la altura. Tenía que ser así. Para eso nació la golondrina. La cuestión no es morir o no morir, sino cómo. Irse de la mano de la Virgen, sabiendo que me esperan. La vida es muy distinta si se sabe a dónde se va y en la presencia del que todo lo ve. La vida es esperanza de algo, objeto total de la existencia. "Tanto alcanzas cuanto esperas" (San Juan de la Cruz, Noche oscura). Cada cual mire el qué. El cristiano contemplativo espera lo más alto, al Altísimo; no se conforma con menos. "Volé tan alto, tan alto, que le di a la caza alcance" (San Juan de la Cruz, Poesías). Neblí herido de amor que al cazar es cazado, trampa hermosa del amor que enriquece y eleva. Un día bajó la paloma a su mano, bajo la sombra del Padre, y fue atrapada por el amor. Ahora es ella la blanca paloma que asciende, quien busca su posesión. Pero ahora, como entonces, la misma canción: es Dios lo que se posee, al ser poseído por Dios. Todo lo mío es tuyo, dice el Padre a quien con sus obras le ha dicho: tuyo es todo lo mío, mi pobreza yo te la doy. Vestido azul, tejido con la mano del cariño, símbolo de toda una vida ofrecida en don. No es mucho, pero es todo, es lo que le gusta a Vos. ¡Ya viene, ya llega!, se escucha en el Cielo y sale a su encuentro el ejército alado. Gabriel, adelantado de la Luna escondida tras las nubes de flores del celeste almendral, lo anuncia. Se escucha el arrullo de la tórtola joven en la verde frescura primaveral, y detrás de las hojas se intuyen los ojos que mirando están. Ojos de paloma que atisban tras la celosía del cañaveral. Ya llega, está cerca, la centella que escapó de su jaula mortal. Ven, Esposa amada, acércate sin temor. El frío de invierno es pasado, la esperanza y el dolor. El Amado sale a recibir, Gabriel hace la presentación, encuentro definitivo, lugar preparado por el Amor. Mirar y ser mirado, eterna contemplación; amar, sentirse amada en el abrazo mejor de Aquel que todo se da a quien ella todo se dio. * * * Muy altas han colocado sus imágenes en los santuarios, a mucha altura; de camino hacia el cielo, para que nuestra cabeza se alce y nuestra mirada sea jaculatoria en vuelo. Pajarillos somos que Dios desea subir, santidad heroica, oración elevada, sin conformarse con ser ave de corral. A la cumbre que Él desea, a dejarnos conformar. Romper sogas o hilos, qué más da; quitar aquello que nos ata, que nos impide volar. Paloma mensajera de la paz, de los cristalinos techos. Bandera para quienes quedan en tierra por los siglos venideros. Señal de verdadero amor a Cristo, ante quien se acude en busca de protección. Manto, cobijo, recuerdo, devoción, prenda de salvación. Vestido que se torna blanco, de todos los colores ante la luz; en Fátima y Lourdes blanco y azul; arco iris, puente que trae la lluvia de la gracia de Dios. Flor de las flores, la rosa. No la toquéis, miradla, ella es así. Así la hizo Dios. Guardó su cuerpo puro y su alma, llama de amor; Inmaculada se la representa el día de su Asunción, día en que Dios recoge la mística rosa, intacta, incorrupta, hermosa. Mantiene su natural aroma, perfume de virtudes, y la fragancia divina que Dios añadió. Rosa. Sin palabras, encierra todo lo que se quiere decir: amor. Dogma de la Asunción de María afirma que en el Cielo está con sus ojos de carne, sus oídos, su lengua y su corazón. Que nos mira, nos escucha, acepta nuestro ofrecimiento de obras, y muestra su gran favor. No es idea, no es imagen, incluso no es devoción. Que es persona, alma y cuerpo, cariño y protección. Decimos mal en la Salve: "Vuelve tus ojos a nos", porque ella nos está mirando con esos sus ojos de sol. Levantar nuestra mirada, en el Rosario fervor, saber práctico; creer el dogma de la Asunción. Una pluma azul se soltó de la paloma blanca y viene bajando, lenta, en mullido balanceo; pañuelo en vuelo que cayó de la ventana y se posó en el suelo. Grande es su significado para mí este vestido, único equipaje que llevé en el último viaje. ¡Juan Diego, abre tu tilma!, que se lo quiero mostrar a todos esos mis hijos de Guadalupe y la humanidad. Vestido de fiesta azul rodea su cara morena, única representación suya que ella nos quiso dejar. Pañuelo de olor a rosas, recuerdo de maternidad. Virgen de la Asunción, yo quisiera una rosa como único deseo: que me dieras ver tu cuadro en mi último momento. Tantas veces te he mirado -miradas que eran un beso- sabiendo que tú me veías del otro lado del velo. Puerta del Cielo, María, Rosa azul, eres misterio. Espero ver el original cuando abandone este sueño. |
Todos los Misterios: http://www.jesusmartinezgarcia.org/jmg/libro3/index.html
martes 14 de agosto de 2007
Fw: CAP.#8 ..paso 9no
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lunes 13 de agosto de 2007
Los años vividos...
"Dejemos que nuestra gente nos hable de las angustias que ha pasado desde su juventud: "Hemos pasado muchas angustias desde nuestra juventud, pero no han podido vencernos.El enemigo nos hirió la espalda; ¡nos hizo profundas heridas,
como quien abre surcos con un arado!


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La búsqueda de la felicidad
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| El primer signo de que ya estamos en precampaña electoral para las próximas legislativas lo dio el presidente del Gobierno cuando, en el debate de política general, anunció el regalo universal de 2.500 euros por cada nacimiento que ocurriese en España desde el mismo instante del anuncio. Los sufridos funcionarios hubieron de soportar, sin saber qué responder, porque ellos también se habían enterado por la radio y la televisión, un diluvio de llamadas telefónicas de papás y mamás que querían saber dónde daban las instancias y a qué ventanilla había que ir a cobrar. Este episodio ilustra muy bien no sólo que ya estamos en campaña, sino también, y acaso sobre todo, cómo funciona la cabeza del señor José Luis Rodríguez Zapatero. En efecto, el anuncio se hizo en el contexto del autoelogio que se tributó por lo intenso de su política a favor de la familia. En esa medalla simbólica que Rodríguez se colgó figuraba, sin embargo, otra hazaña gubernamental, que él citó para demostrar lo mucho que le importa la familia: la llamada ley del divorcio exprés, que ha convertido el contrato matrimonial civil en el más desprotegido y azaroso de todo nuestro ordenamiento, y ha disparado el número de divorcios en los últimos veintiún meses hasta doscientos setenta y cinco mil, y subiendo, con un número de hijos menores afectados estimado por el Instituto de Política Familiar (IPF) en unos 450.000. A Rodríguez le parece, pues, que esa ley protege y potencia a las familias españolas. Sería lógico pensar, a la vista de esto, que el presidente del Gobierno es un campeón mundial del cinismo. Yo no lo creo así. Yo creo que él se cree de verdad lo que dice, porque su razonamiento le parece redondo e incontrovertible: la gente quiere ser feliz, y por eso se casa con la persona a la que ama. Luego, si vienen las dificultades, la gente ya no es tan feliz. Démosle, entonces, la posibilidad -qué digo la posibilidad: el derecho- de buscar la felicidad en otra parte, cuanto más rápida y fácilmente, mejor. ¿Se puede imaginar una política más volcada en la noble tarea de facilitar la felicidad de la gente? | |
Así parecen discurrir el presidente del Gobierno y los demás pensadores que aprobaron la Ley 15/2005, y también parece no importarles que sus cogitaciones no respondan en absoluto a la realidad, sino que sean una manifestación del “pensamiento Alicia”, según el cual, por usar la feliz metáfora de Mariano Rajoy en el ya citado debate, amanece porque canta el gallo. La realidad nos muestra que el cien por cien de los divorcios son otros tantos fracasos. Y no fracasos cualesquiera, sino fracasos de todo un proyecto de vida, concebido para durar, para la realización personal de ambos cónyuges y para perpetuarse con los hijos. Yo no conozco ni un solo divorcio que no sea dramático, ni conozco a nadie que conozca un divorcio feliz. Es de mala educación decir esas cosas, y aunque los divorciados proclaman con frecuencia su felicidad, una conversación de muy pocos minutos basta para descubrir que hay que seguir viviendo, y es mejor ver el lado bueno de los desastres vitales, si lo tienen, y si no, hay que imaginárselo. La búsqueda de la felicidad, en cambio, se sabe que es costosa, pero que valen la pena los sacrificios. Per aspera ad astra, reza el dicho clásico: por caminos ásperos se llega a las estrellas. Lo que ocurre es que no sé si vale la pena explicar esas cosas a los que sólo explotan los espasmos emocionales de los demás en su propio beneficio, aunque eso siembre la vida de gentes desdichadas, que buscan la felicidad yendo de acá para allá sin ton ni son, como pollos sin cabeza. | ||
domingo 12 de agosto de 2007
Re: [ministerioinfantil] RV: Salmo 2
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viernes 10 de agosto de 2007
Odio escondido



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jueves 9 de agosto de 2007
Misa por 350 años de la muerte del Venerable Padre Urraca
Misa por 350 años de la muerte del Venerable Padre Urraca
El Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne celebró el martes 07 de agosto una misa por los 350 años de la muerte del Venerable Padre Fray Pedro Urraca, en la cual pidió a la multitud de fieles congregada en
El Pastor de Lima también pidió que ojalá veamos pronto en los altares al Padre Urraca e hizo un recuento de sus virtudes; al mismo tiempo, destacó su fuerza y entrega a través de la oración.
"El Padre Urraca no es que fuera un hombre especial (..) sino que se abandonaba en Dios, y en respuesta a ello, el Señor le dio tal fuerza, amor y fe que para él no había dolor, no había noche y no había sufrimiento porque estaba con Dios, y con ese amor todo lo podía", expresó.
El Cardenal Cipriani comentó que el Venerable Fray Pedro Urraca hacía el vía crucis por las noches, cargaba con su cruz y se encontraba con el Señor en ese camino al que él tenía tanta devoción.
"Por eso, nuestro caminar de alguna manera- es repetir el vía crucis, ese camino del Señor donde una multitud de gente lo insulta, lo maltrata y él va cargando con esa cruz por amor a ellos y a nosotros", dijo el Arzobispo de Lima.
El Cardenal Cipriani animó a los todos los fieles devotos del Padre Urraca con ocasión de esta fecha tan especial- ponerse el propósito de orar a Dios con más frecuencia.
Pidió también al Padre Pedro que nos enseñe a orar, a no tener temor a lo que Jesús nos pueda pedir, y que nos enseñe a abrazarnos a esa Cruz que sí es de Cristo, y no esa cruz que uno se imagina, una cruz desagradable, pesimista y complicada.
"Tenemos que emprender una cruzada para que todos veamos en la cruz gloria, alegría y un dolor pero lleno de amor", indicó.
El Pastor de Lima recordó cómo el padre Urraca era un hombre que atraía la amistad de miles de personas por su bondad y recordó cómo este hombre entregaba su cuerpo al sacrificio sin temor al dolor que le podría conllevar esa decisión personal heroica.
En
El Venerable Fray Pedro Urraca
El Venerable Fray Pedro Urraca nació en la Villa de Jadraque, en Aragón, España, en 1583, en el seno de una familia de labriegos campesinos. Cruzó el océano llamado por un hermano mayor que era fraile franciscano en Quito. El 2 de Febrero de 1605 profesó solemnemente de manos del Obispo López de Solís y aún novicio se lanzó a predicar con gran simpatía y afabilidad.
Desde muy joven ingresó en la Orden de los Mercedarios. En 1648 el Padre Urraca dejó el convento de Quito y viajó a Lima donde falleció el 7 de Agosto de 1657 en olor de santidad. En el Perú su devoción está muy extendida.
Su causa de Beatificación se inició en Roma el 29 de Abril de 1682. Sus virtudes heroicas fueron proclamadas el 31 de Enero de 1981 y fue declarado Venerable por el Papa Juan Pablo II.
miércoles 8 de agosto de 2007
Cap#8...7mo y 8vo, pasos.....
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martes 7 de agosto de 2007
La vida del hombre no depende de la abundancia de bienes que posea.
La vida del hombre no depende de la abundancia de bienes que posea
Señor, tú has sido nuestro refugio por todas las edades. Desde antes que se formaran los montes y que existieran la tierra y el mundo, desde los tiempos antiguos y hasta los tiempos postreros, tú eres Dios. Haces que el hombre vuelva al polvo cuando dices: "Vuelvan al polvo, seres humanos" [Salmo 90,1 - 3 ].
Vivimos unidos a Cristo victorioso y glorificado. Aun cuando caminamos en medio de tribulaciones no podemos manifestar desde nuestra vida, comportamientos que se conviertan en signos de pecado y de muerte. Vivamos conscientemente nuestro compromiso, pues somos una criatura nueva en Cristo. Como iglesia debemos amarnos los unos a los otros, sin hacer distinciones a causa de las condiciones sociales, de raza o cultura, pues Cristo y su iglesia han de ser todo en todos. Aprendamos a morir al pecado; dejemos a un lado las pasiones desordenadas, los malos deseos y la avaricia [que es una forma de idolatría]. Pablo nos llama de un modo especial a no dejarnos dominar por nuestra concupiscencia, pero al mismo tiempo nos invita a no entregarle nuestro corazón a las cosas pasajeras [Colosenses 2,20 - 3,11 ].
El hombre viejo es terreno y camina con la mirada puesta sólo en las cosas de aquí abajo. El hombre nuevo es celestial y camina por este mundo totalmente comprometido en su transformación, sin olvidar su condición de peregrino hacia los bienes eternos; por eso no sólo se esfuerza en construir la ciudad terrena, sino también en hacer presente el Reino de Dios entre nosotros con una vida intachable y con el trabajo constante en favor de la paz, de la unidad de todos mediante el amor fraterno, y de la solidaridad de unos con otros, viendo en el servicio del amor hacia los demás el amor que le tributamos al mismo Cristo [Colosenses 3,12 ].
El que acumula para sí mismo, el que pasa de largo ante el sufrimiento de los demás, el que banquetea mientras el pobre yace a la puerta de su casa cubierto de llagas y no le da ni siquiera las migajas que caen de la mesa, además de trabajar para otros que se quedarán con todo lo suyo, al final se irá con las manos vacías de lo que realmente vale ante Dios. El que se detiene ante el dolor, la enfermedad y la pobreza de los demás para cargar esas miserias sobre sí mismo y darles una solución, como si aquello le afectara a uno mismo; el que sólo se sabe administrador de los bienes de Dios y los utiliza en favor de los demás; el que sabe bendecir a Dios, y tomando su propio pan lo parte y lo distribuye a los demás, ese ama como Dios nos ha amado y se presentará ante Dios llevando consigo las manos llenas de buenas obras, mediante las cuales manifestará que en verdad es hijo de Dios; el Padre Dios lo recibirá como tal y lo recibirá junto a sí en las moradas eternas. Sabiendo que trabajamos por tener lo necesario para vivir no cerremos la mirada ante los que nada tienen; no queramos cifrar nuestra felicidad ni nuestra seguridad futura en lo pasajero. El hombre pasa y junto con él también pasa toda su gloria terrena, ya que nuestra vida no depende de los bienes que poseamos.
Nuestra vida de fe no es una vana ilusión; el Señor nos llama para manifestar sobre nosotros su misericordia. Él se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza. Él nunca permaneció indiferente ante el sufrimiento humano; su vida y su Palabra son para nosotros la prueba de su amor. Jesús sabía que si entendemos claramente quiénes somos y por qué estamos en este mundo, más nos dedicaremos a buscar los tesoros celestiales de la vida del Espíritu y más plenamente desearemos ayudar a nuestros hermanos. El Señor nada se reservó para sí mismo, sino que nos entregó incluso su propia vida para que nosotros tengamos vida y vida en abundancia. Él es para nosotros el Pan de vida eterna [Juan 6,35 - 51 ]. Vivamos nuestra fe para manifestarle nuestro amor en el servicio a nuestros semejantes, especialmente en aquellos que viven en condiciones menos humanas que las nuestras; entonces tendremos realmente un tesoro en el cielo.
¡¡¡ Espíritu Santo, Señor mío, te ruego que me enseñes a considerar las necesidades de los demás antes que las mías, y a mantener la mirada fija en las cosas del cielo y no en las de la tierra!!!
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Que el Padre Dios te bendiga y te proteja, te mire con agrado y te muestre su bondad. Que el Padre Dios te mire con amor y te conceda la paz.
Juan Alberto Llaguno Betancourt
Protejamos nuestra Biodiversidad y el Medio Ambiente [Génesis 2,15; 8,22 ]
Telf.: 99363083 - 2710367
Lima - Peru - SurAmerica
viernes 3 de agosto de 2007
Boletín de novedades Número 74
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jueves 2 de agosto de 2007
Liderazgo Acerca de la intimidad
ACERCA DE LA INTIMIDAD
Jorge Yarce
Fuente Pontificia Universidad Católica
De Puerto Rico
Con la asesoría del Instituto Latinoamericano de Liderazgo (ILL)
Aproximarse a la intimidad es andar tras un horizonte que a todo hombre sobrecoge: ¿Cómo se vive él a sí mismo, cómo posee las cosas y a los otros hombres, qué fondo respalda su conducta externa, y desde dónde se desencadena su libertad interior?
El horizonte de la intimidad, como todo horizonte, abre a insospechados panoramas de contemplación. Pero todo horizonte también delimita, circunscribe a un ámbito, encierra dentro de unas perspectivas. En este caso, las del hombre encarnado en su ser físico y psíquico, y constituido en un mundo social.
En las reflexiones siguientes se intenta conjugar este doble aspecto en la consideración de la intimidad humana: como capacidad y modo de ser que da al hombre apertura ilimitada, y como interioridad que delimita al hombre dándole perfil individual único. En uno y otro caso, se trata de una dimensión de todo el ser humano, sin fisuras ni disecciones. En otras palabras, se busca ahondar aquí en la intimidad en cuanto señorío del hombre, que es, al mismo tiempo, posesión del mundo dentro de sí y apertura al mundo. Este señorío hace del hombre el único dialogante inteligente y amoroso que habita la tierra.
En las cosas todo aparece dado de una sola vez. En los animales no hay asomo de reflexión ni de conciencia que permitan concebir en ellos la interioridad. El hombre, ni está dado de una vez ni opera toscamente como el animal. Lo suyo es no estar acabado, ser inagotable: lo importante para él es el futuro, del cual dispone en razón de su capacidad de realizarse a sí mismo desde dentro de su ser, no desde fuera o desde las cosas que le rodean.
Porque es íntimo, el hombre tiene mundo, no sólo la realidad exterior, sino el mundo de su vida, de su yo, de sus relaciones y de sus conquistas. El animal no tiene mundo: únicamente posee medio, donde las operaciones tienen una dirección fija e irreversible, al contrario del hombre, donde la dirección es libre y reversible. La operación del hombre permite crear mundo, precisamente todo aquello que suele llamarse mundo humano.
Intimidad, libertad y espíritu
El ser íntimo genera libertad. Se hace a sí mismo, imponiéndose a las cosas y venciendo los obstáculos. Por la libertad, cada uno abre la clausura y el mutismo propio de la vida de infancia. El niño tiene muy poco que comunicar a los demás como decisivo e importante. En cierto modo es un ser indiferente. La libertad del hombre maduro se caracteriza por la superación de la indiferencia: se es libre haciendo cosas que hay que hacer, exentas de opción: trabajar, amar, convivir.
El hombre poco íntimo apoya su libertad en la mera elección de cosas. Su libertad es poco comprometida, dependiente de los estímulos forzados. El hombre muy íntimo apoya su libertad en los fines objetivos que le comprometen a fondo y le liberan del capricho de la mera elección. No es libertad de hacer o no hacer, sino de hacer lo que conviene hacer.
A mayor intimidad, mayor libertad, porque el hombre es más dueño de sí. Si la libertad define al hombre, ¿qué relación hay entre la libertad y el espíritu? Una muy directa: la libertad del hombre es la fuerza espiritual que baña todo su ser, desde el comportamiento psicofísico más elemental hasta la más elevada acción de la conducta activa, inteligente y voluntaria.
Intimidad y espíritu humano forman una relación esencial. El espíritu es lo no transitorio, el ancla de la seguridad y la osadía de la superación permanente desde la nada al ser. La intimidad hace del espíritu lo subsistente ante todo, y lo que está más allá de todo. Cuando el hombre entra en crisis y se desgarra o corrompe, o cuando se aisla e introvierte, padece siempre una disminución de su fuerza interior, se siente como desnudo y se esconde (inicio de la soledad). Por ejemplo, al fracasar la entrega en el amor, tiende a hundirse en la prostitución y busca calmar sus penas vaciando su espíritu. Sustitución equivocada, porque si el espíritu es su fuerza, esta no se recupera desde otro cuerpo sino desde otro espíritu.
La intimidad es el mismo hombre en cuanto resguardo de lo más humano que hay en él: el espíritu. Por ella se sobrepone a las cosas y les da profundidad. En su ser íntimo vive el tiempo sin envejecer porque el espíritu, a diferencia de las cosas, no envejece. La vida del espíritu se manifiesta plenamente en el conocer y en el querer, actitudes trascendentales por las que el hombre permanece siempre en disponibilidad de más: ni el conocer se acaba en lo conocido ni el querer en lo querido. Si esto ocurriera, surgiría en la vida el horizonte de la angustia y de la nada.
El verdadero conocer persiste y el verdadero querer es en realidad querer-querer, poder querer siempre más; a diferencia del desear, que acaba con la posesión de lo deseado.
La persistencia hace que en un trato amoroso donde no haya presencia íntima del ser amado, el amor culmine en la exterioridad del sexo. Si existen quiebres en esta relación exterior, el trato es imposible porque se ha dejado de vivir al otro desde dentro de él mismo. En toda relación amorosa o de amistad, la intimidad es el hontanar del espíritu que une, lo que hace brotar el entendimiento y la mutua dilección.
Intimidad evolutiva
Psicológicamente la intimidad aparece primero como identidad consigo mismo -saber que es uno- y después como un pertenecerse a sí mismo. En la edad infantil son bien conocidos los rasgos de indiferenciación respecto al mundo circundante. De la simbiosis con la madre se pasa, en cierto modo, a depender del ambiente, como si todo descansara en una confianza material sin autonomía. En la medida en que surge el principio de realidad, que permite al niño distinguir sus deseos de la posibilidad de realizarlos, se dan algunos comportamientos que denotan autonomía, ser sí mismo. El largo paso de la emotividad al raciocinio (
En la adolescencia el hombre empieza a definirse claramente como uno entre muchos. Le invade un afán de realizarse con perfil y figura propios; se inquieta y rompe entre el ayer y el hoy para fijarse más en el mañana. Le preocupa ser muy dueño de sí, pertenecerse. La sinceridad le empuja a manifestarse como es él, en su ser íntimo, y a vivir en presencia de los demás. En cualquier edad que se mire, la intimidad reclama un salir fuera de sí. En la adolescencia brota como poder generativo del yo ante el mundo y como capacidad de interesarse por todo dejando algo dentro de sí mismo. Expresa una clara disposición hacia los ideales, principios y valores que configurarán la vida futura.
En otras edades evolutivas posteriores, el ser íntimo denota riqueza de vida vivida, madurez en las actividades trascendentales -pensar, querer, trabajar, ser libre- y una cierta distancia inteligente respecto a las cosas y a las personas (ámbito de comprensión).
Esto permite apreciarlas como son y aceptarlas como son (convivencia); y disponer de ellas, o estar dispuesto para ellas (serles íntimo). En ninguna etapa evolutiva la intimidad se confunde con la soledad o con la clausura dentro de la propia interioridad. La soledad de quien pretende convertirse en un Robinson, es imposible.
La soledad ficticia -vivir como si estuviera solo- aisla al hombre de la convivencia y le quita un medio de realización exigido por la intimidad auténtica: ser en sí para salir de sí. Esta soledad se da en presencia o en ausencia de los demás. Un hombre puede estar solo en medio de la muchedumbre o en el aislamiento total. Y puede sentirse acompañado cuando existe ausencia física de los otros o en medio de una multitud. Hay soledades que ayudan a descubrir el valor de la convivencia, y soledades físicas compatibles con una intimidad desbordada, abierta plenamente a los demás.
La soledad del rechazo a los demás, el vivir como si se estuviera solo, provoca un desajuste existencial que trae consigo angustia: el hombre pierde el sentido de su ser cuando pierde el sentido del ser de los demás en su vida. El suicidio es una forma desgarradora de este tipo de vivencia. En el deseo de salvar la intimidad se pierde toda posibilidad de lograrlo porque el hombre, una vez consumada la acción radical, queda preso de la indisponibilidad absoluta respecto a sí mismo.
Intimidad subjetiva
La crisis de la intimidad hoy tiene mucho que ver con el trato objetivo -como si fuera una cosa- que se da al hombre en ciertas formas degradadas de convivencia. El hombre es sujeto, y esto quiere decir, ser de conciencia, ser que conoce en continuo progreso y que busca comprometer su pensamiento con la realidad objetiva. Pero él no puede conocer ni tratarse a sí mismo y a los demás hombres como meros objetos. Hay siempre algo que escapa a su análisis: precisamente su ser íntimo, la intimidad subjetiva suya y de los otros.
La era científico-técnica ha forjado la imagen del hombre cosificado: el hombre-función, despojado de libertad interior. Vive para su horario, para sus hábitos laborales, para su descanso mecanizado, para sus costumbres sociales uniformizadas. Incluso el hábito exterior es común. Le tratan como a las cosas, le numeran y cuantifican.
Ciertas funciones vitales crean rutina espantosa para su vida. Comida, sueño o vigilia, descanso, funciones sexuales y desarrollo físico vienen condicionados muchas veces por el ritmo de su función laboral. Igual deterioro sufren las funciones psicológicas básicas (afectividad, emociones, deseos, formación intelectual, imaginación, memoria, voluntad) y su papel social (trabajador activo, hombre en paro, jubilado, marginado). El hombre funcionalizado pierde vigor espiritual, se sumerge en conductas estereotipadas y superficiales: piensa lo que piensan los demás, habla lo que hablan los demás, viste como ellos, es altavoz de las ideas de otros, le esclavizan los formulismos sociales, y su vida no presenta ninguna originalidad o le falta la fuerza creadora de una intimidad rica en vivencias personales, cultivada al calor de las aventuras a las que la libertad conduce cuando el hombre no se somete a las cosas rutinariamente.
Salvar la intimidad es evitar la funcionalización de los valores típicamente humanos: conocer y querer. Es decir, salvar las operaciones más importantes del sujeto humano. Conociendo, el hombre posee las cosas en su valor más alto y vive de la manera más radical posible: la que da el ejercicio de la inteligencia. Establece con las cosas una comunicación objetiva (entre un sujeto y unas cosas-objetos). Amando, el hombre se acerca a las cosas, dándoles algo de sí mismo, su afectividad. La comunicación sigue siendo meramente objetiva, porque el hombre no deja allí nada de su ser.
El conocimiento y el querer adquieren toda su fuerza y su plenitud en la relación de intimidad a intimidad: comunicación entre personas, entre sujetos humanos. En ella el hombre sí que deja algo de su ser y toma algo del ser de los otros hombres. No hay pues una distancia total como ocurre con las cosas, con las cuales ya no puede identificarse nunca. Pero la identidad con las personas nunca es total porque debe quedar a salvo su intimidad peculiar.
Las formas más auténticas de la comunicación humana -amor, amistad- así lo testimonian. Se fundan en la apertura al otro, sin límites en cuanto a lo que se da, pero con límites en cuanto al respeto de la libertad y de la intimidad subjetiva del otro. En las formas menos auténticas -ciertos amores posesivos y totalitarios- no se deja lugar a lo propio de cada ser, y se imponen forzosamente las actitudes y maneras de ser de uno de los dos que comunican.
La intimidad subjetiva resplandece con toda su fuerza en la comunicación amorosa. En el amor o en la amistad, ser íntimo significa vivir al otro como persona singular y única, aceptarlo y comprenderlo sin condiciones generalizadoras, quererlo no por lo que es, sino simplemente, porque es (te quiero no por lo que tú eres -posición, riquezas, inteligencia- sino por que eres tú, persona total, digna de amor).
De este modo, la intimidad de los dos es posible como una tercera fuerza unificante, porque cada uno es muy dueño de sí y muy capaz de salir fuera de sí mismo, ocuparse del otro para acogerlo, y vivirlo como él se vive a sí mismo. El contacto de intimidades auténticas, en la comunicación de sujeto a sujeto, se vuelve esfuerzo, tensión amorosa y fidelidad.
Intimidad moral
El hombre es un ser de conducta, de costumbre y de normas. La intimidad moral implica que el hombre, al volver sobre sí mismo en busca de la verdad total de su vida, justifica los actos y valora su obrar en razón de los fines de su existencia.
La conciencia moral es la misma intimidad en cuanto el hombre vive el saber práctico de lo que es bueno o malo para él. La objetividad del bien y del mal es insuficiente mientras el hombre no responda por su ser y desde su ser.
El fundamento de toda praxis moral -vida vivida- se halla en la persona misma en cuanto ser espiritual y libre. La intimidad moral sin libertad de las conciencias y sin la fuerza del espíritu, es un formalismo muerto.
La moral, para que sea algo vivido, ha de ser una fuente que brota en el hombre. Por el espíritu él incorpora a su vida todas las realidades y usa de ellas o se aparta de ellas. Así con las ideas, los hechos y las personas. Todo posee una presencia mensajera para él, si es que en él hay algo bueno que ofrecer al mundo.
No es la mejor tarea del hombre localizar el bien y el mal a manera de objetos. Sí, en cambio, comprometer su conducta y su ser íntimo para advertir por sí mismo el alcance de lo que es bueno o malo para su vida. De ahí surge el actuar consciente y consecuente: es decir lo que piensa y vivir lo que cree.
La intimidad moral es fuerza interior y libre para asumir el bien para la vida humana. Moral íntima no significa moral relativa -los fines son objetivos- ni moral egoísta, porque la conciencia pone de presente el valor de la vida de los demás en mi vida, a tal punto que sin ellos no tienen sentido mis acciones.
El hombre moralmente íntimo no vive del recuerdo de sus acciones buenas o malas; vive para el futuro donde puede salvar su intimidad, sus acciones y su vida entera. Por eso, juzgar moralmente a los demás es siempre un riesgo: no está acabada su vida, y el futuro puede darles un sentido totalmente nuevo.
A la luz de la religión cobra todavía más fuerza el valor íntimo de la vida moral. Se concibe a Dios como Intimidad Infinita que está pendiente del hombre.
En la teología cristiana el hombre interior se opone al hombre exterior dominado por fuerzas ignotas; el hombre nuevo es el hombre renovado por esa relación sobrenatural y se opone al hombre viejo esclavizado por la naturaleza. En la fe el hombre sabe que su intimidad es un don supremo y una respuesta siempre abierta.
En una perspectiva teologal (diálogo Dios-Hombre) el hombre se siente custodiado y mirado por Alguien que se asoma a su intimidad y la enriquece para que, a su vez, el hombre la vierta en el mundo de los demás hombres bajo la forma de servicio, de entrega.
Respecto a las cosas, basta con que sea señor de ellas y no al revés: cada hombre es más importante que todo el universo material.
"La Paz De Cristo en el Reino de Cristo"
Acción Católica Mexicana Diócesis de Querétaro
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correo: acm_qromx@hotmail.com
Jose Luis Aboytes



